Rafael Giménez

Rafael Giménez-Siles, pilar de la industria editorial mexicana

A partir de estas fechas comaprtiremos habitualmente con nuestros lectores y visitantes las semblanzas de quienes han recibido el Premio Nacional Juan Pablos al Mérito Editorial desde su instauración en 1978. Como será evidente, la talla de los editores reconocidos por sus aportaciones al sector de las publicaciones en México es indiscutible, así como un incentivo para participar continuamente en actividades en torno al gremio.
 
El Premio Nacional Juan Pablos al Mérito Editorial se otorgó por primera ocasión en 1978 a don Rafael Giménez-Siles (1900 – 1991), quien nació en Málaga; ahí recibió la educación primaria y en 1917 se trasladó a estudiar Farmacia a la Universidad Central de Madrid. Allí comenzó su labor editorial, al ser llamado a filas e incorporarse a la Brigada Obrera y Tipográfica del Estado Mayor en el Ministerio de Guerra de Madrid. En esa época fue elegido presidente de la Asociación Oficial de Estudiantes de la Facultad de Farmacia y promueve la publicación de un ciclo de conferencias. Administra Agris, su primera imprenta.

Durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), impulsó varias revistas estudiantiles (El Estudiante, Post-Guerra y Nueva España), pero la censura previa en prensa provocó un cambio de estrategia por parte de la directiva de estas revistas, que acabaría estableciendo su única perspectiva en el mundo editorial. Así las cosas, Giménez-Siles cumplía una condena de seis meses en la Cárcel Modelo de Madrid, cuando el grupo promotor de Post-Guerra comenzó a editar libros bajo el sello de Oriente. Giménez-Siles era también miembro del núcleo de Oriente, pero pronto surgió la necesidad de plantear un modelo organizativo distinto y se produce un desgajamiento de la directiva de la editorial. En 1928, fundó la Editorial Cenit conjuntamente con Graco EDI-RED.

Entretanto, fue nombrado profesor de la asignatura "Técnica Comercial del Libro" en la Escuela de Librería de la Cámara Oficial del Libro de Madrid, lo que conllevó su entrada en ese organismo, donde fue elegido vicepresidente primero.

Consciente de la necesidad de desarrollar un mercado interior del libro español, hasta el momento limitado a los mercados hispanoamericanos, RAFAEL propuso a la Cámara, la celebración anual de una 'Feria del Libro' en Madrid, instalándose en el paseo más importante de la capital, con el objetivo de acercar el libro al público, en mitad de la calle.

Hacia 1933, con la colaboración de 19 editores madrileños, organizó la Primera Feria del Libro de Madrid, en el Paseo de Recoletos; en 1934 organizó la segunda y en 1935, la tercera, con la participación de la mayoría de los editores de Madrid y Barcelona. En la Feria se ofrecían representaciones teatrales de clásicos españoles; los autores daban charlas, en pequeñas tribunas; las emisoras de radio conectaban con la Feria para retransmitir los actos; las Bandas Municipal y Republicana ambientaban diariamente; con una instalación de potentes altavoces se atraía la atención por doquier; los tranvías circulaban engalanados con banderines de la Feria; la prensa reservaba una página especial para los días de la Feria. La tercera edición fue patrocinada por el Ayuntamiento de Madrid, e inaugurada por el Gobierno de la República, y el Cuerpo Diplomático Hispanoamericano.

La Feria del Libro resultó un éxito rotundo, pues Giménez-Siles propuso a importantes editores españoles colaborar para crear un gran mercado interior, y conservar los mercados hispanoamericanos. Con este fin fundó en Madrid, en 1934, la Agrupación de Editores Españoles, de la cual fue nombrado secretario general. Una de sus primeras acciones fue llevar el libro a todos los rincones del país mediante la creación de una biblioteca ambulante que utilizaba camiones-stand, con el diseño de Arturo Ruiz Castillo.

En 1936, Giménez-Siles fue nombrado presidente de la Cámara Oficial del Libro y, a petición del PCE, redactó el proyecto editorial de la que sería la futura editorial única del Estado: la Distribuidora de Publicaciones. También creó en este momento dos editoriales satélites: Nuestro Pueblo y Estrella.

Tras la Guerra Civil, se exilió en México, adonde llegó el 25 de mayo de 1939. Allí continuó con el proyecto de la editorial Nuestro Pueblo, creada en Barcelona. En julio de 1939, Giménez-Siles fundó el conjunto de empresas distribuidoras y libreras EDIAPSA (Edición y Distribución Ibero Americana de Publicaciones, S.A.), en colaboración con los escritores Martín Luis Guzmán, Enrique Díez-Canedo, Jorge Cuesta, Antonio Castro Leal y José Mancisidor, con capital mexicano y dedicada a la distribución y edición de libros, de la revista literaria Romance, de la revista femenina Amiga y de la revista infantil Rompetacones, además de Educación y Cultura. Ese mismo año inauguró la primera Librería de Cristal, a partir de la cual se constituiría el mayor complejo librero de América Latina, dependiente de EDIAPSA.
En su preocupación por impulsar la industria nacional del libro mexicana, cuyo terreno se hallaba dominado por empresas extranjeras, fundó, en colaboración con otros editores, numerosas editoriales con producción diversificada: Editorial Colón; Colección Málaga, S.A.; Empresas Editoriales, S.A.; Editorial México; Norgis Editores; Compañía General de Ediciones; Editorial Libreros Mexicanos Unidos; Editorial Nueva España; Editorial Diógenes. Comprometido con la difusión del libro mexicano, creó también en 1944 la Asociación de Libreros y Editores Mexicanos, que se convertiría después en el Instituto Mexicano del Libro, desde donde impulsó la creación de la Feria del Libro Mexicana: el 2 de diciembre de 1947 se celebró la Primera Feria del Libro de México.

Rafael Giménez-Siles participó en la fundación de la Editorial Siglo XXI, que creó en 1965 Arnaldo Orfila Reynal. En 1975 se jubiló como director de EDIAPSA, pero mantuvo un puesto en el Consejo Asesor.
Algunas de sus obras son: Retazos de vida de un obstinado aprendiz de escritor, librero e impresor (México, 1974), Editor, librero e impresor: guión autobiográfico profesional (México, 1978); Testamento profesional: comentarios, ilustraciones y sugerencias al finalizar la tarea editorial, librera e impresora (México, 1980); Rafael Giménez-Siles en la estimación de autores que editó y de amigos literatos (México, 1980).
 
* Con información de Somolinos Molina, Cristina (2016). «Semblanza de Rafael Giménez Siles (1900-1991)». En Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes – Portal Editores y Editoriales Iberoamericanos (siglos XIX-XXI) – EDI-RED: http://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmc6x193