Reflexiones sobre la lectura

La tecnología y sus aplicaciones siempre han cambiado de manera profunda nuestras vidas. Actualmente, la computadora por un lado, y por otro la red de redes, la internet, constituyen lo que bien podríamos llamar nuestra moderna santísima dualidad. Son justamente estos dos omnipresentes elementos los que han transformado la forma de abordar la lectura, y más aún sus usos inmediatos.

La comunicación oral, la que caracteriza a nuestra especie, se vio ampliada por la comunicación escrita desde que precisamente se desarrolla la escritura y se usa para transmitir mensajes, y no sólo para dejar registro de normas y tradiciones. Así pues, la lectura cumple la importante función de complementar nuestro modo de comunicación.

El correo, el telegrama y hasta el fax siguen usando el mismo principio de comunicación de manera asíncrona entre emisores y receptores de los mensajes. La dualidad tecnológica mencionada cambia las cosas mediante los programas de comunicación por escrito en tiempo real. Ahora, es posible recibir un mensaje y responderlo de inmediato y establecer así un diálogo por escrito con el necesario ejercicio de leer. Resulta entonces que cualquier usuario de los llamados teléfonos inteligentes, iphones, lee mucho más que lo que hubiera leído en otros tiempos. La lectura es pues, en el medio ambiente digital, necesaria e indispensable aún para aquellos que no leen libros.

La dualidad tecnológica ha facilitado enormemente la posibilidad de publicar y distribuir lo que a cada quien se le ocurra. Muchos sitios en la red están dedicados a albergar escritos de cualquier tema, y una buena cantidad de estos sitios tienen miles de seguidores que, desde luego, son lectores que bien pueden no entrar en estadísticas que plantean de manera específica la pregunta ¿cuántos libros leíste el año pasado? Quizás la respuesta sea que ninguno y nos estemos enfrentando, sin embargo, a un lector asiduo en la red.

Alejandro Ramírez Flores