Con la presencia de gobernadores y secretarios de Estado, el presidente Andrés Manuel López Obrador, encabezó este pasado miércoles 26 de junio la puesta en marcha de la Estrategia Nacional de Fomento a la Lectura con la que se busca fomentar este hábito entre la población de todas las edades.
El presidente relató el impacto que ha tenido la lectura en su vida, principalmente en su formación como político.
“Empecé a leer con los libros de texto. Empezaron a aparecer cuando inicié mis estudios en la primaria, y todo esto siempre está vinculado al noble oficio de la política. Estos libros de texto se distribuyeron por un buen presidente, Adolfo López Mateos. Cuando se tomó la decisión hubo oposición, resistencia y protestas, sin embargo, se estableció la entrega gratuita de los libros de textos” indicó el mandatario.
Tras recalcar que pudo conocer a Juan Rulfo y Gabriel García Márquez, agregó que para hacer política lo ideal es tener una buena formación teórica y una muy buena experiencia de trabajo con la gente. Además de conocer la historia de México, para lo cual ha sido fundamental la lectura.
En el acto desarrollado en el salón Tesorería de Palacio Nacional, la esposa del mandatario, Beatriz Gutiérrez, quien preside el Consejo Honorífico de la Memoria Histórica de México, agregó que uno de los objetivos de la estrategia es convertir la lectura en una actividad de placer y no en un acto punitivo.
Subrayó que la lectura está encaminada a la paz, y se necesita leer para alcanzarla.
Además, dijo, hay muchos lectores en el país, pero también hay literatura barata y se necesita cambiar ese rostro. Dejar un poco el mundo materialista e incursionar en este mundo de las letras·.
Como parte de la estregaría “haremos leer a gobernadores, a presidentes municipales y artistas. Cuentos, literatura que se buscará recuperar, incluso literatura amena como la ciencia ficción”.
Al respecto, Eduardo Villegas, coordinador de Memoria Histórica y cultural de México, quien estuvo a cargo de definir la estrategia nacional de lectura, explicó que la estrategia tiene como base tres ejes: el formativo, enfocado a la infancia y formar hábitos de lectura; el material, que busca conseguir la disponibilidad de los materiales de lectura para que, quien tenga ganas de leer, pueda hacerlo, y en el que se incluye las lecturas en lenguas originarias; y el persuasivo, con campañas sobre este tema.
Las metas se alcanzarán cuando haya textos y de historia y literatura en las comunidades más apartadas y sea una actividad de placer, agregó.
Aclaró que la estrategia “no es un programa, ya que no cuenta con un presupuesto o plan anual, sino que busca convocar a todos quienes lo puedan echar a andar desde distintas áreas”.
También está previsto reuniones con las editoriales, así como empresas como Google o Amazon, en busca que se convierta en un movimiento que atreviese a todas las capas sociales, las capas políticas y los sectores de la población.