“La crisis nos tendría que obligar a unirnos, a platicar y, en conjunto, resolver los problemas. Uno de los problemas más fuertes de la industria es que de repente decimos una cosa y hacemos otra, y un tema clarísimo es la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, que dice que las personas que editen o importen libros están obligadas a fijar libremente un precio único al libro”, aseguró Rodrigo Pérez Porrúa, director comercial de Librerías Porrúa al participar en el ciclo “Conversaciones para hacer que los libros se vean”.
Organizado por Metabooks México, durante la charla reconoció que, si bien la intención del precio fijo es que las pequeñas librerías puedan subsistir, para ello resulta indispensable que todos apoyen la ley, “pero hoy más que nunca, en esta cuestión de crisis, cuando te metes a las páginas de internet te das cuenta que nadie está respetando los precios”.
“En esta época, las cosas se ponen cada vez más complicadas y el empezar con descuentos y guerras de descuentos puede ser una falsa salida, que muchos están tomando, y al final será en perjuicio de toda la industria”.
Con el tema “Los retos para continuar con una tradición librera mexicana”, Rodrigo Pérez Porrúa destacó que la clave del éxito de la industria editorial mexicana debía radicar en el fortalecimiento de las pequeñas librerías, “que son las que mejor atención dan”.
“La situación de las librerías es complicada, la tasa cero es un asunto de equidad y de igualdad, creo que sería un buen momento de apoyar a las librerías con este factor que también es algo que no pesa mucho al erario, y podría ser un súper oxígeno para nosotros”.
¿Y las librerías pequeñas?
Durante la charla con Carlos Rojas, director de Metabooks México, el librero se refirió a la importancia de que las pequeñas librerías vuelvan a tener una participación en la venta o distribución del libro de texto, “el gran problema son las condiciones comerciales con las que se vende un libro de texto”.
“Antiguamente, los alumnos acudían a las librerías y ahí era cuando las librerías pequeñas generaban un flujo adicional para subsistir durante todo el año. El gran problema es que las editoriales se han visto obligadas a ir a buscar directamente las ventas de forma directa, por lo mismo algunas librerías nos hemos visto obligadas a hacerlo, y ahí es donde estas librerías han quedado un poco fuera”.
Las Conversaciones para hacer que los libros se vean se llevan a cabo los martes y miércoles, hasta el 27 de mayo, a través del canal de YouTube de Metabooks.
 * Con información de Jesús Alejo Santiago / milenio.com