Bibliotecas y Editores

La 35ª reunión de las organizaciones internacionales que representan a las editoriales y bibliotecas, celebrada en Londres el 9 de marzo, vio un acuerdo sobre varias de las prioridades que comparten. Los participantes provenían de la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA, por sus siglas en inglés), la Unión Internacional de Editores (IPA) y la Asociación Internacional de Editores Científicos, Técnicos y Médicos (STM).

Los participantes subrayaron su interés común en avanzar en los debates en el Comité Permanente de Derecho de Autor y Derechos Conexos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). En una carta conjunta al Director General de la OMPI, instan a esa organización a tomar medidas para garantizar un debate significativo sobre los planes de acción propuestos sobre excepciones y limitaciones para bibliotecas, archivos y museos en la próxima reunión del Comité.

Después de años de discusión sobre este tema a nivel mundial, es hora de un progreso práctico que facilitará que las bibliotecas y los editores trabajen juntos a nivel regional, nacional y local. Esto contribuirá a maximizar el acceso a la información en todo el mundo de manera sostenible.

Los representantes de las bibliotecas y los editores también hicieron hincapié en el desafío planteado por las revistas académicas deliberadamente engañosas, que les cuestan dinero y reputación a los investigadores. Acordaron trabajar más para identificar y promover herramientas, como Think, Check, Submit, que ayudan a los investigadores y bibliotecarios a tomar una postura proactiva para identificar y evitar dichas publicaciones.

Convinieron que las obras escritas deben ser reconocidas como un pilar esencial del patrimonio. Al diseñar políticas y programas culturales, los gobiernos deben garantizar que la palabra escrita se conserve y respalde adecuadamente. En consonancia con la Recomendación de la UNESCO sobre el patrimonio documental de 2015, deben existir políticas de preservación significativas para la era digital: las buenas prácticas ya adoptadas por muchos editores deben compartirse más ampliamente.

Finalmente, se reiteró el mensaje en la declaración conjunta IFLA-IPA del 28 de septiembre de 2016 de que no debe haber una compensación entre la calidad y la cantidad de información. Si bien la creciente cantidad de información que se produce y el acceso se va a celebrar, existe una necesidad perdurable de excelencia.

IFLA, IPA y STM confirmaron una nueva reunión para llevar adelante estas discusiones que se celebrarán en septiembre de 2018.
* Con información de www.international-publishers-association.org