Con motivo del centenario luctuoso del poeta y diplomático nayarita Amado Nervo (27 de agosto, 1870-24 de mayo, 1919), el Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Cultura, y el Gobierno del Estado de Nayarit, por medio de su representación en la capital, le rindieron homenaje en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores, donde reposan los restos de quien dejó una huella imborrable en la literatura mexicana.
A la ceremonia asistieron Mayela Godínez Alarcón, representante en la capital del Gobierno del Estado de Nayarit; José Alfonso Suárez del Real y Aguilera, secretario de Cultura, Pedro Sosa Álvarez, director del Instituto de Vivienda (Invi), y Aníbal Fernando Cabral Segalerba, embajador de la República Oriental del Uruguay (donde el poeta falleció a los 48 años), entre otras autoridades.
“La importancia de Amado Nervo radica en que su poesía tocó las almas de muchos mexicanos en una época donde las tensiones político-sociales afloraban en cada momento. En las postrimerías de la dictadura de Porfirio Díaz y los inicios de la Revolución Mexicana, es su poesía lo que hace vigente y hace vibrar a todo un movimiento poético (Modernismo) que se aleja de la violencia del día a día en el territorio nacional para tratar de buscar el sosiego de las almas a través de la lectura”, manifestó Suárez del Real y Aguilera al finalizar la ceremonia.
Mayela Godínez Alarcón citó a Juan Villoro para afirmar que en la región iberoamericana, en 1919, no existió un funeral tan grande como el de Amado Nervo, el cual se prolongó por seis meses, iniciando su travesía en julio en Uruguay, pasando por Brasil, República Dominicana y Cuba, lugares donde recibió “honras fúnebres multitudinarias y similares a las de ministros de Estado”, hasta llegar en noviembre al estado de Veracruz y luego a la capital, destino final donde la gente también se volcó en las calles para ver pasar su cortejo.
Además de los honores correspondientes alrededor del mausoleo del poeta, adornado con flores, en la ceremonia se guardó un minuto de silencio en memoria del autor de La amada inmóvil; promotores de la Secretaría de Cultura local leyeron algunos de sus poemas, como “El primer beso”, “Perlas negras”, “El día que me quieras” y “En paz”; la Banda de Música del Cuartel General del Alto Mando de la Secretaría de Marina (Semar) interpretó las piezas “El novillo despuntado” y “Mi lindo Nayarit”, mientras que el gobierno de Nayarit representó la obra Amado Nervo, 100 años después.
* Con información de cultura.cdmx.gob.mx