Joaquín Diez-Canedo

Entrevista con Mtro. Joaquín Diez-Canedo, Director General de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM
 

  1. ¿Cuál fue el mayor reto que significó FILUNI?

Creo que el más importante fue la convocatoria, es decir, que realmente interesara a los exhibidores potenciales, a los expositores, que vinieran; quizá haya sido menos complicado para las editoriales universitarias nacionales, porque además se tiene toda esa estructura de la Red al Texto, pero había más cosas qué hacer con la finalidad de que las universidades de otros países se interesaran en venir. La mayoría de los expositores que vinieron lo hicieron como asociación, pues vinieron varias asociaciones de editoriales universitarias de Argentina, Chile, Perú, España, Estados Unidos, Brasil, Colombia, por lo que se requería tener más contacto con ellos. Hay que mencionar el apoyo de la EULAC, la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe, porque fue fundamental que ellos vinieran: sin ellos no hay feria.
 

  1. ¿Cuántos asistentes recibió FILUNI y cuáles son los principales números que arroja?

En total tuvimos un poco más de 10 mil personas en FILUNI, incluyendo expositores, profesionales y gente que pagó boleto, tomando en cuenta también que el domingo la entrada fue gratuita. Además, en total fueron 66 expositores, que en su conjunto suma un catálogo de casi 12,500 títulos, que daban 243 sellos editoriales diferentes en la feria. La calificación final de los expositores es que volverían el año que entra: 95% de ellos consideró que el resultado fue suficientemente bueno como para volver el año que entra. Conociendo ya cómo es la dinámica de la feria con esta primera edición, son números positivos, siempre pueden ser mejores, pero son muy buenos.
 

  1. ¿Qué les diría a todas aquellas universidades que este año no participaron, y que están pensando en participar el próximo año?

Hay universidades que no vinieron, hay universidades que nos pidieron mayor espacio, no muchas, pero las hay. También está el tema de las editoriales que tienen coediciones con universidades, lo que nos plantea el dilema de si debemos o no abrirles espacios; probablemente sí. Tenemos que ver más o menos cómo se va ocupando el espacio una vez que se resuelva convocar a la siguiente edición de la FILUNI. Pero en todo este asunto, sí es importante cuidar la amplitud de la convocatoria, porque si no, se hace una feria como cualquier otra, y pierde su sentido, y no digo que no encontrara otro, pero sería uno muy distinto.
 

  1. ¿Se tiene considerado el mismo espacio para la FILUNI del próximo año?

Por el momento sí, no lo hemos platicado, esa es la evaluación que tenemos en el Comité Organizador; hay que reunirnos con la Rectoría para ver cuál es su punto de vista. Yo diría que sí debe ser allí, no hay mucho espacio para dónde crecer por el momento, en todo caso habría que intercambiar unos expositores por otros. Me parece que el espacio funciona bien.
 

  1. Para todos aquellos universitarios que sueñan con una feria de la UNAM que trascienda fronteras, ¿FILUNI podría iniciar una larga tradición?

A mí no me consta, pero suponiendo que haya esos universitarios que lo sueñan, yo creo que sí. Algunos comentarios más cualitativos que tenemos es que hubo gente que salía con 12 o 15 libros de FILUNI, exactamente porque son libros que no se consiguen fácilmente; no digo que no se consigan, pero son más caros en otros lados, se tardan más tiempo en llegar, no están allí juntos en un único espacio. Entonces, yo pienso que cualquier gente que tenga intereses profesional o académico, en cualquier área de las ciencias sociales, en cualquier área de humanidades, en FILUNI podrá encontrar coas muy interesantes en un solo espacio, y eso hará grande esta feria.
 

  1. Por último, a los investigadores o estudiantes de licenciatura y posgrado, a los universitarios en general, ¿qué mensaje les daría sobre lo que FILUNI les ofrece?

Que se acerquen, que nos visiten el próximo año. Que más del 50% de los 12,500 títulos que se ofrecieron en FILUNI, probablemente sean nuevos. Seguramente ocurrirá que allí estará exhibida en un solo lugar la producción de resultados de investigación, de áreas de investigación, de investigadores en particular, de grupos de investigación de muchas universidades de América Latina, de España, quizá de universidades que cuentan con estudios realizados por mexicanos en los Estados Unidos, que son muchísimas. Pienso que esa es una oportunidad para cualquier investigador, en cualquiera de esas áreas, de encontrar allí muchas cosas que les interesa, y de primera mano para llevárselas a su cubículo o sugerirlas a su biblioteca.