El presidente de Argentina, Alberto Fernández, encabezó en diciembre pasado el acto de presentación del Plan Nacional de Lecturas, que apunta a alcanzar a 10 millones de niños, niñas y adolescentes de nivel primario y secundario de todo el país y a fortalecer el trabajo de docentes y bibliotecarios.
“Este Plan busca volver a poner un libro en la mano de los chicos, volver a hacer que sus padres les cuenten los mejores cuentos y volver a entender lo valioso de la lectura y del que escribe”, afirmó el presidente, y remarcó la necesidad: “el hábito de la lectura a los chicos, en tiempos donde la pantalla le gana al libro, es maravilloso y es necesario porque también es una forma de agilizar la imaginación”.
El mandatario y el ministro de Educación, Nicolás Trotta, detallaron los lineamientos centrales de este programa que se propone “garantizar 180 lecturas posibles para los 180 días de clase”. Al respecto el titular de la cartera educativa manifestó: "Leer es un derecho y buscamos hacerlo efectivo”.
“Este es un plan democrático, universal, inclusivo y también multiplataforma. Creemos fundamental impulsar esta iniciativa que permite que el derecho a la lectura sea uno accesible para todos los argentinos y todas las argentinas”, sostuvo el ministro.
Para tal fin se pondrá en marcha la reedición de la colección “Leer por leer”, destinada a escuelas secundarias y de adultos, y se producirá una nueva serie de antologías para cada año de la escuela primaria.
Las desiguales posibilidades de acceso a la cultura escrita nos hablan de una dimensión de la pobreza: el 68,3 por ciento de los niños y niñas de 0 a 12 años que viven en contextos de mayor vulnerabilidad económica no tienen libros en sus casas. El objetivo central de esta iniciativa es garantizar el efectivo derecho a la lectura como herramienta para democratizar el conocimiento (...).
Acerca del Plan Nacional de Lecturas
Busca recuperar esta práctica en distintos soportes y plataformas teniendo en cuenta la incorporación de nuevas tecnologías y la diversidad de miradas y alternativas.
Un Consejo Asesor, que será conformado por rectores, referentes literarios, editoriales y representantes de la comunidad educativa de las 24 jurisdicciones del país, será el encargado de definir los acuerdos representativos en torno a las colecciones, los textos y las obras que formen el acervo del Plan.
Además de estimular la lectura como una experiencia cotidiana y desde una perspectiva federal, el Plan se propone reactivar la industria editorial argentina, considerablemente afectada por la actual crisis económica.
Asimismo, estudiantes de todos los niveles podrán participar del concurso federal “Yo sueño, yo escribo”, que culminará con la publicación de una selección de cuentos y poemas.
El programa contará con una campaña de difusión en los medios de comunicación (“Una que leamos todos”) orientada a promover propuestas para leer en familia como forma de recuperar la lectura en los hogares y en el espacio público.
Como parte de esta iniciativa también se realizará una Encuesta Nacional de Lectura para obtener información sobre el estado de situación (desde 2015 no hay registro) y compartir experiencias con países latinoamericanos y de Iberoamérica.
* Con información de argentina.gob.ar