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Hoy me siento arropada y sostenida por todos mis amigos y colegas de los que he aprendido, con los que he compartido una larga y maravillosa aventura de vida.
Tomo unas palabras de Clarise Lispector para expresar mi sentir:
A todos aquellos que en mí tocaron regiones aterradoramente inesperadas.
A todos esos profetas del presente que me vaticinaron a mí misma,
hasta el punto de que en este instante estallo en YO.
Ese yo que son ustedes, porque no aguanto ser nada más que yo,
necesito de los otros para mantenerme en pie,
 tonta que soy, torcida yo.
 
Elegí trabajar en la edición de literatura para primeros lectores, niños y jóvenes porque al aprender a develar los misterios de los libros se aprende, al mismo tiempo, a develar los misterios de la vida; gracias al libro se pueden conectar el universo interior y lo social, las relaciones que se crean en el mundo. Desde la infancia, el libro, el juego y la imaginación son esenciales; los libros dan la libertad interna para que el niño se realice.

Hay diferentes mundos y expresiones, la imaginación de los niños es un universo. Los libros abiertos trabajan con ese potencial, cultivan esa parte de razón necesaria, construyen una estructura para dar estabilidad, van de la imaginación a la razón para crear conocimiento. Nos llevan a espacios emocionales, profundos; nos dan conocimiento y nos ayudan a ver también con el corazón; nos permiten observar e interrogar lo conocido y lo que está oculto e implicado.

El libro es un mapa porque nos deja ver el territorio donde estamos parados, qué y cómo pensamos. Las palabras y las imágenes se unen para crear un espacio, un documento, metáfora, símbolo, entrada al inconsciente, a los sueños. Ahí conviven la cultura y las emociones gracias a la mirada del lector.

La experiencia estética es fundamental en los libros. Libros-objeto, libros que provocan preguntas, asociaciones y relaciones con el mundo, con los otros; libros que abren caminos a otras culturas; el libro como medio de exploración de múltiples posibilidades e interacción con el lector para abrir un espacio de libertad interior y autonomía al descubrir la propia voz interna.
En los libros en los que la lectura va más allá de la palabra el lector aprende a mirar, construye valores a partir de eso que mira y, al mismo tiempo, se permite descubrir la belleza y el placer de la contemplación. Si aprendemos a mirar, aprendemos a pensar, a discernir y a valorar. En las páginas de los libros se goza, se comparte y se muestra el deleite de extender la percepción más allá de nosotros mismos. 

Los libros son bellos objetos llenos de imágenes, colores, texturas, formas, letras, historias, voces y personajes, en los que los autores crean.
El lector se vuelve autónomo y libre y siente el deseo de adquirir más conocimiento para ir a la vida, a cavar experiencias más profundas, y a tener nuevas experiencias de reflexión y de búsqueda de la belleza.

Cuando leemos estamos en el presente, que está habitado por el pasado y que se abre a un futuro.
Yo soy diseñadora gráfica de profesión.

El gusto por mirar, observar y descubrir me llevó al universo del libro, al gozo profundo.
Vivía en Guadalajara. Me vine a la Ciudad de México. Estudié en la Escuela de Diseño y Artesanía del Instituto Nacional de Bellas Artes. Ahí descubrí un mundo. Aprendí a mirar, a pensar, se abrió un universo de sueños.

El 12 de septiembre de 1979 entré a trabajar en la Imprenta Madero, con Vicente Rojo, quien me puso en este camino.
Ahora recuerdo a tanta gente. A toda mi familia. A mis padres, a mis hijos, a mi nieta Alba, de unos días de nacida.
Gracias a todas esas personas. Gracias a todos los compañeros de este viaje.
Permanentemente aprendo, de todos, de todo.

Yo no hablo mucho. Miro, y quiero compartir lo que miro y aprendo por medio del libro.
Amo la belleza. En el arte he encontrado muchísimas posibilidades de explicarme el mundo.
Poco a poco, de página en página, de libro en libro; el lector siempre busca la belleza, la verdad.
Por eso trabajo para primeros lectores, como lo hacemos en Petra donde no pensamos en edades, porque sabemos que hay temas que pueden ser para cualquier lector.
Todos los libros tienen la posibilidad de ser tesoros; depende de lo que el lector encuentre en el libro, independientemente del editor y de lo que propone el artista.
En Petra Ediciones no esperamos nada. Lo importante es habitar el presente, y ver hacia donde te lleve la vida. Así es como hemos estado. Hacia allá vamos.
Muchas gracias.