Casi no hace falta decir que la era digital ha desatado un vasto tsunami que todavía estamos intentando comprender y asimilar. Las reglas del juego para hacer negocios cambian casi a diario y es difícil adaptarse a un entorno vertiginoso y en constante transformación. Esto ha tenido enormes repercusiones en el entorno laboral, sobre todo en los llamados sectores tradicionales.
 
Para tener éxito en esta nueva era, las grandes organizaciones que durante décadas han sido rentables y líderes en su sector necesitan cambiar radicalmente. Si esto sucede con las llamadas “grandes”, tanto más las medianas y pequeñas empresas lo requieren, la buena noticia es que, no se trata de un asunto de economía o presupuesto, el asunto es un tema de innovación empresarial con la finalidad de que las empresas creen valor.
 
Todo esto exige la redefinición de los modelos de negocio para adaptarlos a las nuevas posibilidades de oferta y a las nuevas exigencias de demanda y de competencia. Los cambios en las exigencias de nuestros clientes y en las tecnologías empleadas por ellos para relacionarse con la empresa, determinan transformaciones radicales en las funciones comerciales y de marketing, por mencionar dos puntos clave.
 
Asistimos a una reaceleración del cambio tecnológico que está transformando los hasta hoy sólidos cimientos de las empresas de todos los sectores, y de todos los tamaños de facturación. En este imprescindible escenario, los big data desempeñan un papel clave. La revolución tecnológica está volviendo obsoletas las estructuras empresariales y sectoriales, independientemente del éxito que hayan tenido hasta ahora.
 
Los modelos de negocio han de ser reformulados para un nuevo entorno que exige mucha mayor participación del cliente, más agilidad e innovación continua.
 
La adaptación de la empresa a un entorno radicalmente diferente, en el que cambian las funciones de producción, los canales de distribución, los clientes, los mercados y los equipos humanos, exige modificaciones en la manera de dirigir y gestionar.
 
El gobierno de la empresa debe formular una visión y una estrategia del cambio y garantizar un marco de actuación flexible y transparente que facilite el alineamiento de toda la organización con el cambio y el control del proceso. Deben generarse asimismo nuevas estructuras organizativas que hagan posible e impulsen ese cambio, al tiempo que mantienen la empresa plenamente operativa.
 
En este proceso de transformación, es fundamental incorporar y promover la apertura de la empresa a un conjunto muy amplio de stakeholders (o grupos de interés) y a la sociedad en general con un doble objetivo: impulsar un proceso continuo de innovación abierta y responder a la demanda social de valores, buenas prácticas, respeto al medio ambiente y sostenibilidad.
 
También debemos ser capaces de entender que, las personas son las que deben planificar y llevar a cabo la transformación de las empresas para adaptarlas a los cambios tecnológicos y sociales. El mejor aprovechamiento de nuestros recursos humanos de alta calidad exige modificaciones en las prácticas y la cultura laborales. En la era digital, la colaboración se convierte en una consigna clave: “cocrear”, “cotrabajar”, “compartir”, “codiseñar” y “copensar” en un marco de diversidad que favorezca el pensamiento creativo. Estamos convencidos que los gobiernos, y en mayor medida las empresas, deben crear un marco laboral flexible que asuma y fomente un mayor empoderamiento de los individuos.
 
La complejidad de este proceso y la necesidad de un liderazgo fuerte pero abierto e inclusivo que lo articule, están perfectamente ilustradas en el Foro de Innovación Editorial
 
Los asistentes a esta tercera edición de este Foro, tuvieron la oportunidad de establecer contacto directo con empresas que ofrecen propuestas innovadoras a los diferentes aspectos del quehacer editorial. Tanto las pláticas, los talleres, como los productos y servicios que se presentaron, resultaron de interés para aquellas empresas y profesionales de la edición que aspiran a mantenerse a la vanguardia en la industria.
 
Es tarea de la CANIEM colaborar con el gremio para que la industria editorial pueda absorber e integrar procesos, modelos y productos innovadores en sus organizaciones y así hacer frente a los profundos cambios del mercado; a fin de sacar partido del ecosistema y posicionar a sus empresas un paso adelante, robustecerlas, modernizarlas, y asegurar su permanencia y continuidad.
 
La CANIEM lo tienen claro, y esta labor la lleva a cabo a través del Centro de innovación y desarrollo profesional para la industria editorial, EDITAMOS, que representa el esfuerzo de todos los editores agremiados a la Cámara a fin de que, los diferentes actores de la cadena de valor del libro, tengan una formación profunda sobre la noción del libro –impreso o digital– y sus nodos de edición, venta, distribución e interpretación, en donde la venta de servicios y contenidos es ahora mucho más relevante que en el pasado.
 
En resumen, el Foro de Innovación Editorial representa, un esfuerzo de editores, distribuidores, libreros e instituciones académicas con el objetivo de informar y brindar a editores, libreros y distribuidores formas de negocio, procesos y estrategias diseñadas exclusivamente para el sector editorial por medio de casos de estudio o de éxito.
 
No me queda más que agradecerles y decirles a todos los participantes e involucrados: Gracias.