La CANIEM y CeMPro, en conjunto, lanzaron una campaña para promover acciones antipiratería entre el público en general. Con este propósito fueron elaborados materiales promocionales, distribuidos entre nuestros socios y librerías pertenecientes a la ALMAC, con el fin de que sean utilizados en sus canales de comunicación y redes sociales.
Si usted es afiliado a la CANIEM y también desea utilizar las piezas promocionales de la campaña, envíe un correo a Odila Lorenzo serviciosafiliados@caniem.com solicitando se las haga llegar

El mundo entero atraviesa por una inusual y complicada situación. Esta pandemia nos ha obligado a replantearnos nuevas maneras de continuar trabajando para cumplir con nuestras actividades diarias de la Cámara. Sin embargo, no somos indiferentes a la situación emergente de la industria editorial, que nos ha conducido hacia un declive económico nacional e internacional.
 
La CANIEM trabaja día a día por el bienestar de sus agremiados y, dadas las actuales condiciones, decidió oportunamente implementar estrategias como, la publicación de un desplegado dirigido al Gobierno Federal, fijando una postura del gremio editorial, así como solicitándole acciones concretas en apoyo de las industrias del libro, libreros y las artes gráficas. Asimismo, el presidente de la Cámara, Ing. Juan Luis Arzoz Arbide, ha sostenido más de 50 entrevistas en medios de comunicación nacionales e internacionales (radio, prensa escrita, televisión e internet), haciendo visible la situación de emergencia de nuestra industria.
 
Se emprendieron tres fuertes campañas en medios de comunicación y redes sociales: a) #YoLeoEnCasa, invitando a la lectura en casa; b) “De la librería a tu casa”, que informa al público que, a pesar de las restricciones, es posible adquirir libros en los diferentes formatos disponibles, a través de internet, c) Y #PongamosPuntoFinal a la piratería, que tiene como objetivo crear conciencia sobre el grave daño que provoca la piratería de libros digitales y en papel. Estas campañas permanecerán activas durante todo el año. Asimismo, se están haciendo gestiones para que la operación de los almacenes de las editoriales sea considerada como actividad esencial y se permita la reapertura de estos de acuerdo al semáforo sanitario.
 
Sin embargo, la Cámara no es ajena a las complicaciones que el confinamiento obligatorio ha acarreado. Por eso, ahora es la CANIEM la que solicita de su apoyo estimado editor, distribuidor y adherente. Es en estos momentos cuando se pone a prueba la unidad gremial. Parte del apoyo que solicitamos es que compartan la información de sus editoriales o librerías, cuando lo requerimos, pues ello nos dará la oportunidad de entender la situación real de la industria y nos ayudará a establecer estrategias confiables y oportunas para apuntalar de nuevo nuestro gremio.
 
De igual forma, solicitamos encarecidamente el pago de la renovación de su afiliación, pues esto es primordial para que la CANIEM continúe operando sanamente en pro de la industria editorial.
 
 
Debemos entender que en el mundo editorial nos encontramos ante una nueva realidad. Editores, distribuidores, libreros, papeleros, impresores, escritores, lectores y no tan lectores, debemos, todos, sumar esfuerzos, estar más unidos que nunca, porque sólo con una industria editorial unida, de la forma que eso se entienda, alcanzaremos objetivos comunes en beneficio de todos. Los retos que tenemos por delante son mayúsculos, por lo que en la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana reiteramos nuestro compromiso para continuar trabajando en favor del sector, ocupándonos en lo que nos corresponde, ciertos de que con responsabilidad y el apoyo de nuestros miembros, conseguiremos alcanzar las metas que nos exigen el crecimiento y desarrollo de la nueva realidad de la industria editorial mexicana.
 
Sin duda, desde la CANIEM estamos y seguiremos pugnando para impulsar seriamente políticas públicas que den certeza a todos los integrantes de la cadena productiva del libro para generar más y mejores lectores; implementar estrategias de promoción de la lectura que realmente impacten a la sociedad; y aumentar y consolidar las librerías de nuestro país, motivando la discusión y promoviendo reflexiones acerca de la industria editorial. Es momento de apoyarnos y unirnos para mostrar la fortaleza de nuestra industria.
 
Para cubrir la cuota correspondiente, le ofrecemos hacerlo en dos o tres parcialidades y, si lo considera necesario, puede comunicarse con nosotros para encontrar las alternativas de su afiliación 2020 (tarifa anexa).
 
Para mayor información, comuníquese con Gloria Espinosa al correo afiliacion@caniem.com o con la dirección general al correo direcciongeneral@caniem.com.
 
Para efectuar su pago, le sugerimos hacerlo vía transferencia para mayor seguridad y evite el riesgo de contagio.
 
A nombre de Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana
Banco Santander
CLABE: 014180520380204187
Cuenta para depósito: 52038020418
 
 
Atentamente
 
 
Dr. Alejandro Ramírez Flores
Director General
 

La Feria del Libro de Frankfurt, a realizarse en el mes de octubre, y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, programada del 28 noviembre al 6 de diciembre del 2020, marcan el camino a seguir para las exposiciones de literatura, luego de la pandemia mundial por Coronavirus.
La primera es la exposición literaria más grande del mundo, aunque sólo está abierta al público en general el último par de días, será suficiente para percibir una transformación de estos eventos. Por su parte, la FIL es la fiesta de las letras más importante para las lenguas romance. En ambos eventos se observará el crecimiento del libro electrónico que ha detonado la emergencia sanitaria por el COVID–19 y que ya nadie le arrebatará su sitio entre los lectores jóvenes, aseveró en entrevista con El Heraldo de México, Juan Luis Arzoz, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana.
“La FIL en noviembre es importantísima, crecerá muchísimo la parte virtual. Se notará (el posicionamiento) del libro electrónico, las conferencias virtuales y el streaming. Va a marcar el camino, igual que la de Frankfurt, insisto esos cambios ya se van a quedar fijos. Toda esa creatividad se va a ver reflejada en otras formas, latitudes y maneras de leer y comprar libros”, dijo Juan Luis Arzoz.
El confinamiento en casa, en prácticamente todo el mundo, permitirá un aumento en la propuesta de nuevos libros, ya que los escritores aprovecharon el tiempo para generar ideas creativas. Sin embargo, la industria editorial mexicana estará intentando, en los próximos 10 a 12 meses, recuperarse del duro golpe propinado por COVID–19 y podría verse una disminución de nuevas publicaciones o el retraso de lanzamientos.
El libro electrónico representa este año entre 10 o 12 por ciento de las ventas totales, cuando antes significaba 4 a 5 por ciento. La CANIEM está trabajando en el lanzamiento de ferias virtuales del libro, comenzando experimentalmente con entidades o ferias infantiles y juveniles.
“Está creciendo de forma significativa el comercio electrónico y el libro digital (e-book). Nosotros, en CANIEM, estamos planeando presentar en la junta local proyectos para ferias virtuales. Toda la creatividad que se está generando en estos días (de confinamiento) se va a ver reflejada y se va a quedar. Va a haber cambio de hábitos en la gente, en cuanto a presentación de libros de los autores. Hay mucha creatividad en el mercado, en las casas y esto se va a ver reflejada y creo que se va a quedar para siempre. Por ejemplo, en las clases virtuales, va a haber un cambio importantísimo”, añadió.
* Con información de Adriana Luna / heraldodemexico.com.mx
 

Ante la caída de las ventas de libros impresos a causa del cierre de librerías y las restricciones de movilidad como medidas de mitigación por la pandemia de Covid-19, hace dos semanas, las editoriales Almadía, Era y Sexto Piso emprendieron la afronta colectiva por una solvencia que les permita pagar salarios, regalías, renta, impuestos y, con ello, su pervivencia.
El Economista informó hace dos semanas sobre dos campañas a las que las tres casas dieron marcha y que son las fuentes fundamentales de ingresos en este momento de la contingencia sanitaria. Una de ellas es la Feria Dependientes de Lectores, de la que toman parte autores de los sellos a través de conversatorios y lecturas, y en la cual se ofrecen rebajas y ventas especiales. La segunda, la apertura de una recaudación de fondos con el objetivo de reunir 2 millones de pesos dentro del mes de mayo.
De alcanzarse el objetivo, esta recaudación permitirá a la editorial Almadía tener un par de meses de cobertura como máximo, según lo reconoce Guillermo Quijas, director de Almadía; mientras que para Sexto Piso estos ingresos garantizarían solamente la operatividad de menos de un mes, dice por su parte Eduardo Rabasa, editor y cofundador.
“En este momento, el tema de libros físicos prácticamente está en su punto más bajo de la historia de la editorial (Almadía). Hemos vendido a domicilio desde nuestra tienda en línea, pero estas ventas no llegan ni al 10% de lo que normalmente vende la editorial, y solamente se vende cuando hacemos algunas promociones específicas. Si no hay, se suspende la venta”, comparte Quijas en enlace telefónico.
Para la editorial fundada en Oaxaca, la incursión al mercado de libros electrónicos está en ciernes. Antes de la contingencia, Almadía tenía apenas 12 libros digitalizados. Fue la crisis sanitaria la que obligó a redoblar el paso y, precisamente hace dos semanas, a la par de la campaña en busca de fondos, se lanzaron alrededor de 35 nuevas ediciones digitales.
"En este momento si bien el tajo no ha sido de cero, sí del mínimo. Hemos hecho malabares para poder salir con los gastos mínimos indispensables. Hay cuentas por pagar del dinero que ya tenían programado para darnos las librerías por las ventas previas a todo esto, pero, obviamente, todo eso se desplomó por las dificultades de los clientes, y lo entendemos”, relata Rabasa por la misma vía.
Explica que, entre la oficina de España y la de México, Sexto Piso, contempla aplazar entre 10 y 14 publicaciones. Si bien se ha parado la producción, no así el trabajo editorial, de manera que las ediciones programadas estarán listas para el momento en el que comience la claridad en el panorama de salud y de movilidad comercial en el país.
Representantes del gremio librero, como la presidenta de la Asociación de Librerías de México A. C. (ALMAC), Georgina Abud, y el director comercial de Librerías Porrúa, Rodrigo Pérez Porrúa, han coincidido en que las ofertas “desesperadas” de las editoriales y el comercio directo, sin las plataformas de librerías como intermediarios, podrían afectar a este último eslabón de la cadena del libro.
Al respecto, tanto Guillermo Quijas como Eduardo Rabasa coinciden en que es perfectamente comprensible, sin embargo, defienden que las iniciativas de las editoriales son medidas de supervivencia.
“Si no tomamos decisiones ahorita, como la recaudación o promociones de venta directa, muchas editoriales en definitiva no subsistiríamos. Si quitáramos las ventas que estamos haciendo en internet, ya no tendríamos dinero desde hace un mes”, argumenta Quijas.
Para Almadía trabajan 25 personas, mientras que Sexto Piso opera con 35 trabajadores. Hasta este 19 de mayo, la recaudación en Donadora solamente ha conseguido el 28% (578,000 pesos) del cometido. Para conocer más sobre las ofertas de las tres editoriales asociadas, consultar la página https://dependientesdelectores.mx/.
* Con información de Ricardo Quiroga / eleconomista.com.mx
 

La pandemia de Covid-19 dejará tras de sí una estela de empresas culturales cerradas y artistas y gestores en situación precaria, y además propiciará una caída del PIB que alcanzaría el 1.4 por ciento, según alertan expertos en la materia.
A una semana de que comience la reapertura gradual de espacios en estados de la República con el semáforo de alerta en verde, especialistas en gestión, política y economía del sector coinciden en una falta de atención oportuna al empresariado del área por parte del Gobierno federal.
Para el economista Ernesto Piedras, autor de ¿Cuánto vale la cultura?, la aportación de la cultura al PIB, regularmente del 7 por ciento, decrecerá.
Pionero en la inclusión de las economías informal y sombra en la medición, el especialista realiza el cálculo tomando en cuenta que es necesario compensar las pérdidas con la migración de audiencias a las plataformas digitales durante la pandemia.
"Mi cálculo es que sería de 1.3 o 1.4 puntos porcentuales del PIB porque, como audiencias, hemos transferido la demanda por contenidos creativos de espacios públicos, colectivos, a espacios domésticos", pondera.
Aunque las consecuencias en la economía nacional aún no pueden vislumbrarse por completo, la crisis por la pandemia, en todos los ámbitos, se suma a una crisis anterior, explica Piedras.
"México ya venía en recesión. Esto viene a ser una inmensa crisis otra gran crisis, que se monta en la recesión a la que ya había inducido de diferentes formas la administración presidencial actual", advierte.
Según el economista, uno de los fenómenos más perceptibles en las empresas culturales, como librerías y teatros, es la aceleración de los procesos de digitalización y la necesidad de establecer conectividad en línea.
"Esta crisis ha sido un empujón para la digitalización, para el desarrollo por la habilidad y el gusto de ver películas en línea, leer libros, escuchar conciertos", detalla.
No obstante, alerta que en un País donde 1 de cada 3 mexicanos no es internauta, porque carece de los medios o el conocimiento para serlo, es necesario que el Estado garantice el acceso a Internet para no agravar la brecha.
** En la desprotección
A decir de Piedras, el Gobierno sigue sin comprender lo que el sector cultural representa para el conjunto de la economía nacional.
"Seguimos viviendo en un esquema donde las autoridades económicas no están convencidas de la contribución de la cultura, y pareciera que las autoridades culturales son ignorantes de los requerimientos económicos de su sector", lamenta.
Con esto coincide el gestor y analista Eduardo Cruz Vázquez, fundador del Grupo de Reflexión en Economía y Cultura (Grecu), quien no ve en las acciones de las autoridades culturales un verdadero alivio para las empresas del sector.
"Hasta ahora yo no he tenido conocimiento de una acción muy decidida para el ámbito del que también podemos llamar mercado", expone el especialista.
Para Cruz Vázquez, autor del libro Sector cultural, Claves de acceso, aunque la Secretaría de Cultura (SC) ha hecho algunos esfuerzos, como el programa en línea y de apoyos "Contigo en la distancia", no existe una política integral sólida para ayudar a las empresas del sector durante la pandemia.
"No representa formalmente una política económica emergente de atención a este grupo de establecimientos que permiten que existe el mercado cultural de México", denuncia.
Según Cruz Vázquez, quien publica regularmente un análisis económico de la cultura en el portal Paso Libre, del Grecu, la actitud presidencial ante el empresariado da poca esperanza de un viraje de rumbo.
Asimismo, señala que, ante el abandono de la SC de los planes económicos para la cultura que fueron anunciados durante la campaña presidencial de 2018, es necesario que sean las propias empresas las que se unan para autorregularse.
"Veo que la única alternativa para que el mercado cultural pueda mantenerse a salvo es justamente una suerte de acuerdo entre todos los que participan de él para que en el consumo que va a haber (tras la pandemia) pueda distribuirse de la mejor manera", recomienda Cruz Vázquez.
Carlos Lara, fundador de Artículo 27, AC por los derechos culturales, las empresas no sólo enfrentan la carencia de políticas, sino una falta de reconocimiento del resto del empresariado.
A través de su asociación, Lara envió al Consejo Coordinador Empresarial una propuesta para incluir a las industrias culturales dentro de las 68 recomendaciones del organismo para un acuerdo nacional de la reactivación económica del País.
Aunque este documento, rechazado de entrada por el Presidente Andrés López Obrador, fue realizado a partir de 11 mesas temáticas y miles de participaciones, Lara señala la falta de inclusión de la cultura.
"Que no lo vea el empresariado mexicano es preocupante, porque entonces estamos emparedados entre un Gobierno insensible, que ha tomado medidas contrarias, y un empresariado que no ve la cultura como está en nuestra Constitución, como un sector estratégico", detalla.
Lara, autor del libro El salario emocional de la cultura, también coincide en que las acciones gubernamentales no constituyen una política en forma para la industria del área "No hay visión clara de lo que esto supone, y lo que han hecho es salir al paso con programas como Contigo en la distancia, que digitaliza un poco la burocracia en vez de implementar una política digital", denuncia.
Todo esto, lamenta, tiene como única consecuencia posible el cierre de numerosas empresas culturales y que sus gestores, por necesidad, viren a otra actividad.
"Creo que va a haber un reacomodo en el que los agentes se van a dedicar a otras cosas", explica. "Lamentablemente, ya hay gente que está dejando su oficio".
El golpe para las empresas culturales del País, cuyas consecuencias finales aún no se conocen, ya se deja sentir.
Francisco Morales V. / Reforma /
 

La industria editorial nacional está en un momento clave: el sector estima que la venta de unidades ha bajado 49% respecto del primer cuatrimestre de 2019 y ante el cierre de librerías y ferias de libro se ha trasladado a la vía digital.
Hoy, de acuerdo al informe Bookwire, 45% de las ventas digitales en América Latina ocurren en México, donde el comercio editorial por esta ruta se ha incrementado once puntos, alcanzando 29 por ciento.
No obstante, los números siguen siendo pobres. Algunos libreros de barrio desconocen si volverán a abrir, mientras que sellos como Almadía, Era y Sexto Piso lanzaron la campaña Donadora, a fin de conseguir fondos por medio de aportaciones ciudadanas a cambio de estímulos. Su meta es reunir en cuestión de semanas dos millones de pesos que les permitan hacer frente al pago de nóminas, rentas e imprentas.
A unos días de que inicio el regreso escalonado a la llamada "nueva normalidad" el gobierno federal presentó su plan de reactivación económica. El proyecto establece plazos para transporte, restaurantes, cines, bares, gimnasios... pero no se habla de la cadena del libro.
Juan Luis Arzoz, titular de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), se reconoce sorprendido por la ausencia del gremio. "Si abren tiendas departamentales, ¿por qué no las librerías?", cuestiona.
La primera fase de levantamiento del confinamiento en Alemania inició el pasado 20 de abril. A partir de entonces las autoridades permitieron la apertura de tiendas alimenticias, librerías y concesionarias automotrices, siempre que no rebasaran los 800 metros cuadrados.
En España las librerías abrieron el pasado 4 de mayo bajo un esquema de acceso controlado y previa cita.
Por lo que a México respecta, Arzoz confiesa que no entiende la razón por la que no se habla acerca de la paulatina reinserción del sector en la actividad económica. "Atravesamos un momento crítico, si bien el comercio digital ha aumentado, la venta de unidades en lo que va del año registra una disminución de 18 por ciento".
El titular de la Caniem lamenta que no se incluya a las librerías dentro del rubro de tiendas departamentales. "Nuestro sector es muy frágil y si no abrimos no hay flujo para toda la cadena.
Tenemos un documento donde establecen que los negocios permanecerán cerrados durante las primeras semanas de la reactivación y ahí sí nos incluyen junto con las sex shops, casinos, spas y negocios de alquiler de trajes".
A favor de su sector el editor advierte que en nuestro país las librerías no son sitios con gran tránsito de personas. Propone controlar el ingreso, no rebasar cierto número de personas en los espacios y siempre cuidando la sana distancia. "No entiendo por qué no las tienen catalogadas como instrumentos de primera necesidad. Aunque suene sangrón los libros alimentan el alma y el espíritu. Hemos trabajado en campañas para que la gente se quede en casa leyendo. Supongo que antes de que los niños regresen a clases ya estarán abiertas, pero es un negocio muy frágil".
Nueva normalidad editorial
Sin contar con un estudio real del impacto de la pandemia en el sector, Juan Luis Arzoz calcula que las ventas han bajado al menos 40%. En la semana 17 del año, y en comparación con 2019, la venta de unidades bajó 49% y en valores 51%. En lo acumulado del año hasta ahora en unidades la disminución ha sido de 18% y en valores de 20.5 por ciento.
Se suma a todo ello la incertidumbre por la reanudación de ferias de libros. Instrumentos vitales para editoriales pequeñas, sobre todo, porque suponen un punto de venta directo al público. "Todas las ferias previstas para los primeros cinco meses del año se cancelaron".
A escala mundial encuentros como la Feria Internacional del Libro de Bogotá y la Feria Internacional del Libro de Madrid optaron por realizarse de manera virtual. Incluso la fiesta del Libro y la Rosa de la Ciudad de México se decantó por esa vía. El formato permite la interacción de lectores con autores, pero en cuestiones de ventas no aporta mucho al gremio. "Desde la Caniem planeamos hacer ferias virtuales en distintos estados de la República. Es una realidad que, si bien en términos económicos no son lo mismo, este tipo de encuentros llegaron para quedarse".
Para la cadena del libro el segundo semestre del año es fuerte. Una de las apuestas más importantes la representa la feria de Remate en el Monumento de la Revolución de la Ciudad de México, programada para agosto. Arzoz explica que aún no han recibido información sobre si se llevará a cabo, aunque es optimista. "Tal vez se recorra un poco, pero confiamos en que tenga lugar".
Las del Zócalo capitalino, de Oaxaca y la Infantil y Juvenil son oíros toros que representan oxígeno puro para las editoriales mexicanas. "Un momento clave lo marcará la Feria de Frankfurt, la más importante del mundo. En junio decidirá si abre y en qué condiciones. Un escenario similar vive la Feria Internacional del Libro de Guadalajara: estamos a la espera de lo que decidan las autoridades de Jalisco. Esperamos se realice, aunque sabemos que será una edición diferente: reglas de sanidad, accesos controlados, stands y pasillos amplios. "Todavía nos falta definir muchas cosas".
Juan Luis Arzoz adelanta que mientras definen el futuro de la industria se trabaja con la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados. "la tasa cero del IVA para librerías ayudaría muchísimo. Sería un respiro. Sergio Mayer es muy amigo de la Caniem. Nosotros estamos trabajando en una campaña contra la piratería y en otra para fortalecer la compra del libro vía electrónica. Estas iniciativas están abiertas incluso para los no socios de la cámara. Estamos viendo qué hacer. Los ingresos por la vía digital no superan 12% de lo que se tenía antes. Desde la Caniem nos estamos organizando. No es fácil, pero los editores somos solidarios y queremos hacer cosas".
 
Héctor González / gonzalezjordan@gmail.com / Revista Vértigo /
https://www.vertigopolitico.com/revistas-impresas/notas/revista-1001
 

Ante la cancelación de ferias y el cierre de librerías, los sellos independientes encaran un futuro incierto.
El reporte El sector editorial iberoamericano y la emergencia del Covid-19 del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc) informa de la caída en el mercado editorial mexicano, hasta el 2 de mayo, del 17.4 por ciento en ejemplares vendidos y de 19.4 en facturación respecto a 2019.
Las ventas más bajas se registraron en la semana del 6 al 12 de abril, cuando se vendió 79.2 por ciento menos que la misma semana del año anterior.
La caída ha repercutido sobre todo en los sellos independientes, que se han visto obligadas a reducir salarios y recortar personal.
En el caso más drástico, los ha llevado al cierre. Es el caso de 3 Abejas, editorial fundada en 2013.
"Las condiciones del mercado y las propias condiciones del país nos obliga a cerrar, no sin antes agradecer con el corazón a los escritores e ilustradores que creyeron en este proyecto", dio a conocer su directora, Marisela Aguilar, en redes sociales.
Grano de Sal, sello creado por Tomás Granados Salinas, frenó, por su parte, la contratación de obras y retrasó lanzamientos.
"La pandemia nos agarró con los dedos en la puerta, pues nuestra principal apuesta, Capital e ideología, de Thomas Piketty, se quedó en el limbo: terminamos de colocar este título a mediados de marzo y tuvimos que cancelar la visita del autor", refiere el editor.
Según la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), entre el 35 y 39 por ciento de los ingresos de los sellos provienen de las librerías físicas. Y con el cierre de los establecimientos, y sin ferias, no hay más ingreso que por ventas en línea.
Editores independientes reportan incrementos por este conducto de 10, 15 y 20 por ciento respecto a sus ventas regulares, y algunos sellos han adoptado el libro digital como estrategia de supervivencia. Cuadrivio, por ejemplo, sacó cinco ebooks este año, pero ninguno impreso, mientras que La Cifra está por montar su oferta en la plataforma Bookmate.
"Sabemos que no moriremos, pero saldremos muy lastimados", dice Alejandro Baca, editor de Cuadrivio, miembro de la Liga de Editoriales Independientes (LEI).
Pero el incremento en línea no basta para revertir los efectos negativos de estos meses.
"Eso no nos permite vivir", dice Patricia van Rhijn, de CIDCLI, que en septiembre cumplirá 40 años de publicar literatura infantil.
El panorama ya se presentaba complicado desde antes del inicio de la pandemia, ataja. Se refiere a la falta de presupuesto en compras gubernamentales para bibliotecas públicas y de aula y la eliminación del programa de coediciones de la Dirección General de Publicaciones (DGP) de la Secretaría de Cultura Las compras públicas, según el reporte del Cerlalc, es una de las medidas más demandadas para la reactivación del sector.
"Ya no es lo duro sino lo tupido", resume Van Rhijn.
El nuevo estímulo fiscal Efilibro, que sustituyó al esquema de coediciones de la DGP, cerró convocatoria el 30 de abril, en plena jornada de sana distancia, dificultando el esfuerzo para conseguir contribuyentes que aporten recursos para libros.
"Es algo nuevo para nosotros, nos ha llevado más tiempo del que pensábamos", expresa Genoveva Muñoz, de La Cifra, que se quedó en pláticas con un contribuyente aportante para la producción de un libro infantil.
Se espera una segunda convocatoria del estímulo fiscal al no haberse agotado el recurso en la primera.
Por otro lado, aún es prematuro afirmar cuáles ferias sí se llevarán a cabo este año.
"Para la mayoría de las editoriales, (las ferias) representan el 70 por ciento del ingreso anual", formula Lilia Barajas, de Nitro Press, también parte de LEI. "Si por lo menos salváramos (la) del Zócalo, la de Monterrey, FILIJ y (FIL) Guadalajara, sería un respiro", añade.
Los encuentros libreros son una fuente de liquidez para estos sellos.
"Con una feria puedes sacar una novedad, que es carísimo. Son alrededor de 100 mil pesos por un libro sencillo", expone Barajas.
Otros sellos han decidido unir fuerzas para animar las ventas. Cuadrivio, por ejemplo, se alió con Mantis y Atrasalante para ofrecer un paquete de tres libros en 500 pesos, envío nacional incluido.
"Los envíos son caros. Como editorial terminas por sacrificar parte de la ganancia en eso", reconoce Baca.
Ofrecer descuentos sacrificando ganancias resuelve a corto plazo, pero la merma permanece tanto para editoriales como para libreros, opina Muñoz, quien encabeza el Comité de Editores Independientes de la Caniem, donde está representada una veintena de sellos.
Cada semana, refiere, hay pláticas de la Caniem con la Asociación de Librerías de México y la Red de Librerías Independientes de cara a adoptar acciones en beneficio del sector.
Granados Salinas propone incluir a las librerías entre los primeros establecimientos en reabrir. En países como España, Italia, Alemania o Argentina, ejemplifica, están abriendo con restricciones: cita previa y un número máximo de clientes, según tamaño del local.
Por otra parte, los editores están a la espera de algún programa o convocatoria que permita reactivar la salida de más títulos.
Lo que está en juego es la bibliodiversidad a la que contribuyen estos sellos, advierte Granados Salinas.
"Sin esa clase de editoriales, la bibliodiversidad es menor. Ahora que si el Estado cree que es mejor contar con pocos títulos, sencillos, baratos, de baja calidad material, no veo por qué querría apoyarnos''.
Por lo pronto, los sellos independientes buscan salidas por sus propios medios y la LEI lanza iniciativas como La Venganza de las Editoriales, feria virtual del libro que arranca hoy con un amplio programa que puede consultarse en www.facebook.com/leimex.
* Con información de Erika P. Bucio / reforma.com

Con la participación de adscritos a la Universidad de Guanajuato, Siglo XXI, Nostra Ediciones, Instituto Mora, Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y Formando Emprendedores Abp (Monterrey, N.L.) el pasado 20 de mayo inició el curso-taller Promoción de autores y obras en los entornos digitales.
El escritor y editor Zacarías Zafra expuso en las primeras dos de cuatro sesiones temas referentes a la publicación digital (paso de lo analógico a lo descargable), tales como: marco legal, coexistencia de formatos, libro electrónico, autor descargable, y autopublicación digital (tiendas, plataformas y dispositivos). Además, el instructor asignó tareas para el estudio de casos cuyos resultados se analizarán en las dos últimas fechas del curso, a celebrarse los últimos días del presente mes.
Es así como el Centro de Innovación y Desarrollo Profesional para la Industria Editorial, Editamos, refrenda su compromiso de apoyar al sector al continuar con la oferta de capacitación en línea.
 

Durante la semana del 10 al 16 de mayo, las ventas registradas, de acuerdo con Nielsen BookScan, son de 126k unidades, significativamente menos que en la semana anterior, pero en la línea de semanas anteriores.
Frente a la misma semana de 2019 las ventas caen -68% en unidades y 66% en valor. Esto se debe en parte, a que la semana 20 de 2019 fue una semana de ventas elevadas (394k). El crecimiento a YTD acumula una caída del -23% en unidades y - 25% en facturación.
Para terminar con una noticia positiva adjuntamos la línea de tendencia de ventas en Italia, donde en la semana 19 se registra la primera semana de aperturas de librerías.
Se presentan las tablas presentadas por David Pemán de Neilsen durante la charla titulada “Impacto de la crisis sanitaria en el mercado editorial en México”.
 

La mezcla de acciones que involucren el uso de otras tecnologías es un compromiso para el medio editorial, pues innovar es una necesidad compartida, adoptar nuevas formas de comunicar, de ahí que Mercaspin busque generar grandes experiencias, ¡más reales!
En este sentido, durante la última edición del Foro de Innovación Editorial (FIE), que se efectuó en las instalaciones de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), el Coordinador de Comunicación de nuestro organismo, Jorge Iván Garduño, platicó con David Espino Siordia, Director General de Mercaspin, para describir la importancia de generar experiencias más realistas.
Jorge Iván Garduño (JIG): David, muchas gracias por brindarme la oportunidad de platicar contigo y conocer más respecto a tu labor. Dime, ¿qué es Mercaspin?
David Espino Siordia (DES): Somos una agencia de comunicación, muchas veces nos quieren llevar a ser una agencia de publicidad, pero nos enfocamos básicamente en crear nuevas estrategias de comunicación.
JIG: ¿Estas nuevas estrategias tienen que ver con realidad virtual y tecnologías innovadoras?
DES: Con realidad virtual, temas digitales, en el medio le dicen adverthome, que son los anuncios espectaculares digitales, pero tratamos de mezclar todo, con el fin de que, quien necesite anunciar o comunicar algo tenga todo ese espectro, pues en esta era digital es complicado enfocarse en una sola cosa, tienes que hacer una combinación de todo para poder llegar ahí.
Durante el Foro de Innovación Editorial quisimos presentar una variante de estas combinaciones, que es cómo hacer que la gente siga leyendo los impresos combinando la parte digital, como lo es la realidad virtual.
JIG: ¿Cómo está el mercado mexicano con todos estos temas?
DES: Como en muchas otras cosas, desafortunadamente vamos con algunos años de retraso, no en el acceso a la tecnología, pero sí en el conocimiento. Desde agencias muy grandes que no entienden cómo funciona porque se enfocan en seguir haciendo lo mismo, vamos un poquito retrasados, pero eso no quiere decir que vayamos tarde. Hubo una economía que empezó mucho después, tenemos que ir a nuestro ritmo, pues no podemos acelerarnos. 
JIG: Las empresas que quieran contactarlos, saber más de ustedes, explorar más respecto a cómo implementar estas tecnologías en su empresa, ¿cómo le pueden hacer?
DES: Lo más fácil es al correo info@mercaspin.mx, también pueden revisar nuestra página en internet que es www.mercaspin.mx y, pueden contactarme directamente en mi correo personal david@mercaspin.mx.
JIG: Finalmente, ¿qué te pareció el Foro de Innovación Editorial?
DES: Muy atractivo, está muy de moda decirle networking, es verdaderamente un lugar en el que convivimos muchos proveedores para la industria editorial, entonces, ojalá se repita para el 2020 y podamos seguir participando.

La Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), y el Gobierno del Estado de Guerrero, mediante la Secretaría de Cultura de la entidad, anuncian que el ganador del Premio de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón 2020, por Trayectoria, es Enrique Armando Mijares Verdín.
Ximena Escalante Muñoz, Ricardo Pérez Quitt y Petrona de la Cruz conformaron el jurado, el cual decidió por unanimidad otorgar este galardón al poeta, narrador y dramaturgo, según se asentó en el acta de deliberación.
Enrique Armando Mijares Verdín nació el 5 de julio de 1944 en Durango, Durango. Es doctor en Letras españolas por la Universidad de Valladolid, España. Profesor de tiempo completo en la Universidad Juárez del Estado de Durango desde 1991. Es el encargado del Taller de Teatro Universitario y del Proyecto Editorial Espacio Vacío, en el cual publica la colección de dramaturgia Teatro de la Frontera.
En 1977 fundó y dirigió el taller Espacio Vacío, con el cual ha realizado más de un centenar de montajes que se han presentado en distintas ciudades del país y del extranjero, y obtenido numerosos premios nacionales e internacionales.
Además, ha coordinado cerca de 60 talleres de dramaturgia en distintas ciudades del país, así como en Costa Rica, Colombia, Argentina, Irlanda y España.
Ha publicado más de medio centenar de obras de teatro (40 estrenadas), y numerosos libros, ensayos y prólogos sobre dramaturgia y teoría teatral; en especial el estudio bio-bibliográfico y la obra completa de los dramaturgos mexicanos Antonio González Caballero (2005, 3 tomos), Jesús González Dávila (2008, 4 tomos) y Víctor Hugo Rascón Banda (2010, 5 tomos).
Durante su carrera ha recibido numerosos reconocimientos, entre los que destacan el Premio Internacional Tirso de Molina 1997, entregado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo por su obra Enfermos de esperanza; y la Medalla Xavier Villaurrutia que le otorgó el INBAL en 2003 por su trayectoria dedicada al teatro.
El premio económico se entregará de inmediato y atendiendo las medidas de la Jornada Nacional de Sana Distancia, con acuerdo entre la Secretaría de Cultura del estado de Guerrero y el INBAL, el reconocido dramaturgo, recibirá el reconocimiento público en las próximas Jornadas Alarconianas a las cuales también será invitado a impartir un taller y a participar en una sesión de diálogo con otras personalidades que han sido ganadoras de este Premio.
* Con información de Secretaría de Cultura
 

La convocatoria 2020 para el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances abrió hoy su convocatoria, que cerrará el 17 de julio próximo. Instituido en 1991, este galardón reconoce la trayectoria de un escritor vivo con una valiosa obra de creación en cualquier género literario —poesía, novela, teatro, cuento o ensayo— cuyo medio de expresión sea español, catalán, gallego, francés, italiano, rumano o portugués. El reconocimiento está dotado con 150 mil dólares estadounidenses, y se entregará durante la inauguración de la edición 34 de la FIL Guadalajara.
Las postulaciones al Premio FIL pueden ser hechas por instituciones, agrupaciones y asociaciones culturales o educativas, así como grupos de personas interesadas en la literatura. Los integrantes del jurado también podrán proponer candidatos conforme a los procedimientos y tiempos establecidos en la convocatoria. Las candidaturas deberán ser presentadas por medio del formato de postulación disponible en la página web de la FIL (www.fil.com.mx). Esta será la única vía de postulación y sólo se considerarán válidas aquellas que cumplan con todos los requisitos de la convocatoria.
Podrán ser candidatos al Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances autores de obras literarias de cualquier género, sin distinción de nacionalidad o sexo, cuya producción literaria esté compuesta por obras originales y de su autoría primigenia que gocen del reconocimiento de la crítica internacional. La convocatoria cerrará el 17 de julio y el ganador se dará a conocer a más tardar el 31 de agosto de 2020, mediante una conferencia de prensa en Guadalajara. El jurado del Premio, que tendrá la tarea de juzgar la contribución del conjunto de la obra de los candidatos, estará integrado por siete destacados escritores o críticos literarios.
El galardón es convocado por la Secretaría de Cultura, Universidad de Guadalajara, Gobierno del Estado de Jalisco, Gobierno de Guadalajara, Gobierno de Zapopan, Bancomext, Arca Continental y Fundación Universidad de Guadalajara, que conforman la Asociación Civil Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, con el apoyo de Montegrappa.
La convocatoria se puede consultar en este enlace.
* Con información de fil.com.mx